Tratamientos

Duelo
El duelo es una respuesta natural ante una pérdida, pero cada persona lo vive de una manera única y profundamente emocional. Acompaño procesos de duelo por fallecimiento, pérdidas perinatales, muerte de mascotas y cambios vitales significativos.

Ansiedad, estrés y pánico
El estrés, la ansiedad y el pánico no son lo mismo. El estrés suele aparecer ante una situación externa identificable, como trabajo, sobrecarga o cambios vitales, y tiende a disminuir al resolverse. La ansiedad, en cambio, puede mantenerse sin un motivo claro, generando preocupación constante, anticipación negativa o sensación de amenaza. El pánico son episodios intensos de miedo abrumador con taquicardia, ahogo o mareo.
En consulta identificaremos los desencadenantes y aquello que mantiene el malestar, y aplicamos recurso de regulación emocional para recuperar la calma y un mayor control del día a día.

Estado de ánimo y depresión
No toda tristeza es depresión. Un estado de ánimo bajo es una reacción natural ante dificultades, temporal, con menor energía, pero manteniendo el funcionamiento diario. La depresión es diferente, se prolonga semanas o meses, con síntomas intensos que dificultan la vida cotidiana. Se reconoce por tristeza constante, falta de ganas de todo, cansancio extremo, problemas de sueño o apetito, y sentimientos de inutilidad.

Trauma
El trauma no se define solo por lo que ocurrió, sino por la huella que esa experiencia dejó en la persona. Puede aparecer tras vivir situaciones intensas, amenazantes o desbordantes que superan la capacidad de afrontamiento y alteran la sensación de seguridad, equilibrio y control.
Sus efectos pueden manifestarse como hipervigilancia, bloqueo, reactividad emocional, dificultad para confiar o sensación de desconexión. En terapia trabajaremos con cuidado y respeto, priorizando la seguridad, la regulación emocional y el ritmo de cada persona.

Vínculos y autoestima
En sesión trabajaremos para comprender tus patrones de relación, fortalecer tu autoestima y favorecer vínculos más sanos y coherentes con tus necesidades.

Gestión del dolor crónico
El dolor crónico puede afectar no solo al cuerpo, sino también al estado de ánimo, las relaciones y la vida cotidiana. Es frecuente que aparezcan dificultades como ansiedad, depresión, insomnio, irritabilidad, impotencia o una disminución de la autoestima, que agravan el malestar y limitan la calidad de vida.
